VIH SIDA
El virus se propaga (transmite) de una persona a otra a través de ciertos fluidos corporales:
- Sangre
- Semen y líquido preseminal
- Fluidos rectales
- Fluidos vaginales
- Leche materna
El VIH se puede diseminar si estos fluidos entran en contacto con:
- Membranas mucosas (dentro de la boca, el pene, la vagina, el recto)
- Tejido dañado (tejido que ha sido cortado o raspado)
- Inyección en el torrente sanguíneo
El VIH no se puede diseminar a través del sudor, la saliva o la orina.
En los Estados Unidos, el VIH se disemina principalmente:
- A través del sexo anal o vaginal con alguien que tenga VIH sin usar un condón o que no tome medicamentos para tratar o prevenir el VIH
- Por medio de compartir agujas u otro equipo usado para inyectarse drogas con alguien que tiene VIH
- De la madre al hijo. Una mujer embarazada puede propagar el virus a su feto a través de la circulación sanguínea compartida o una mamá lactante lo puede pasar a su bebé por medio de la leche materna. La evaluación y el tratamiento de las madres que son VIH positivas ha ayudado a disminuir el número de bebés que tienen VIH.
- A través de agujas o de otros instrumentos filosos que estén contaminados con VIH (principalmente trabajadores de la atención médica).
El virus NO se disemina por:
- Contacto casual, como un abrazo o besos con la boca cerrada
- Mosquitos o mascotas
- Participación en deportes
- Tocar cosas que hayan sido tocadas por una persona infectada con el virus
- Comer alimentos manipulados por una persona con VIH
El VIH y la donación de sangre u órganos:
- El VIH no se transmite a una persona que done sangre u órganos. Las personas que donan órganos nunca entran en contacto directo con las personas que los reciben. De la misma manera, alguien que dona sangre nunca tiene contacto con el que la recibe. En todos estos procedimientos se utilizan agujas e instrumentos estériles.
- Si bien es poco frecuente, en el pasado el VIH se ha transmitido a la persona que recibe sangre u órganos de un donante infectado. Sin embargo, el riesgo es muy pequeño debido a que los bancos de sangre y los programas de donación de órganos hacen chequeos (exámenes) minuciosos a los donantes, la sangre y los tejidos.
Los factores de riesgo para contraer el VIH incluyen:
- Tener sexo anal o vaginal sin protección. Recibir sexo anal es el más riesgoso. Tener parejas múltiples también incrementa el riesgo. Usar correctamente un condón nuevo cada vez que tenga relaciones sexuales ayudará enormemente a disminuir este riesgo.
- Consumir drogas y compartir agujas o jeringas.
- Tener una pareja sexual con VIH que no esté tomando medicamentos para el VIH.
- Tener una enfermedad de transmisión sexual (ETS).
Los síntomas relacionados con la infección aguda por VIH (cuando una persona se infecta por primera vez) pueden ser similares a la gripe u otras enfermedades virales. Estas incluyen:
- Fiebre y dolor muscular
- Dolor de cabeza
- Dolor de garganta
- Sudoración nocturna
- Úlceras bucales, incluso infección por hongos (candidiasis)
- Ganglios linfáticos inflamados
- Diarrea
De no recibir tratamiento, casi todas las personas infectadas con el VIH contraerán el sida. Algunas personas desarrollan sida en un período de pocos años después de la infección. Otras permanecen completamente saludables después de 10 o incluso 20 años (llamadas personas sin progresión a largo plazo).
El sistema inmunitario de una persona con sida ha sido dañado por el VIH. Estas personas tienen un riesgo muy alto de contraer infecciones que son poco frecuentes en personas con un sistema inmunitario saludable. Estas infecciones se denominan oportunistas. Pueden ser causadas por bacterias, virus, hongos o protozoos y pueden afectar cualquier parte del cuerpo. Las personas con sida también tienen un riesgo más alto de padecer ciertos tipos de cáncer, especialmente linfomas y un tipo de cáncer de piel llamado sarcoma de Kaposi.
Los síntomas dependen del tipo de infección particular y de la parte del cuerpo que esté infectada. Las infecciones pulmonares son comunes en casos de sida y normalmente causan tos, fiebre, y dificultad para respirar. Las infecciones intestinales también son comunes y pueden causar diarrea, dolor abdominal, vómito, o problemas para tragar. La pérdida de peso, fiebre, transpiraciones, erupciones, y ganglios inflamados son comunes en personas con infecciones de VIH y sida.
El VIH/sida se trata con medicamentos que evitan que el virus se reproduzca. Este tratamiento se denomina terapia antirretroviral (TARV).
En el pasado, las personas infectadas con VIH comenzaban el tratamiento antirretroviral luego de que su conteo de CD4 descendía o de que desarrollaban complicaciones relacionadas con el VIH. Hoy en día, el tratamiento para el VIH se recomienda para todas las personas infectadas con VIH, incluso si su conteo de CD4 aún es normal.
Son necesarios exámenes de sangre regulares para asegurarse de que el nivel de virus en la sangre (la carga viral) se mantenga bajo, o suprimido. El objetivo del tratamiento es reducir el virus de VIH en la sangre a un nivel que sea tan bajo que una prueba no pueda detectarlo. Esto se denomina carga viral indetectable.
Si el conteo de CD4 ya ha descendido antes del inicio del tratamiento, normalmente aumentará de forma gradual. Las complicaciones por VIH a menudo desaparecen conforme el sistema inmunitario se recupera.
Para prevenir el VIH/sida:
- Hágase pruebas de detección. Las personas que no saben que están infectadas con VIH y que se ven y se sienten saludables son más propensas a transmitirlo a otras personas.
- NO use drogas ilícitas y no comparta agujas ni jeringas. Muchas comunidades tienen programas de intercambio de jeringas donde usted puede desechar las jeringas usadas y recibir jeringas nuevas y estériles. El personal de estos programas también puede remitirlo a un tratamiento de la adicción.
- Evite el contacto con la sangre de otra persona. En lo posible, use ropa protectora, una máscara y gafas de seguridad cuando atienda a personas lesionadas.
- Si usted obtiene un resultado positivo en el examen para VIH, puede transmitirle el virus a otros. No debe donar sangre, plasma, órganos ni esperma.
- Las mujeres VIH positivas que podrían quedar embarazadas deben hablar con su proveedor sobre los riesgos para el feto. También deben analizar métodos para evitar que el bebé resulte infectado, como tomar medicamentos antirretrovirales durante el embarazo.
- La lactancia materna se debe evitar para prevenir la transmisión del VIH al bebé a través de la leche materna.
Las prácticas sexuales con precaución, como el uso de condones de látex, son efectivas para prevenir la transmisión del VIH. Sin embargo, existe el riesgo de contraer la infección incluso con el uso de condones (por ejemplo, los condones se pueden desgarrar).
En gente que no está infectada por el virus, pero que están en alto riesgo de contraerlo, tomar un fármaco, como Truvada (emtricitabina y tenofovir disoproxil fumarato) o Descovy (emtricitabina y tenofovir alafenamida) puede ayudar a prevenir la infección. Este tratamiento se conoce como profilaxis preexposición o PrPEP. Hable con su proveedor si piensa que la PrPEP podría ser adecuada para usted.





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